Como cúlmen de este viaje por el conocimiento, os muestro mi futura aula:
Un espacio en el que los niños se posicionen de forma que pueden interactuar entre ellos, que el centro de la clase sean ellos y la pizarra, no la profesora. Además, usando varios recursos, y potenciándolos al máximo. También me gustaría poner un lugar de juegos ya que estos son un pretexto genial para la buena comunicación, ya que los niños se sienten más libres jugando, y el juego potencia el desarrollo social de los niños. Otro detalle a destacar es que las sillas son cómodas, no son las típicas sillas de madera incómodas. En el acto comunicativo es importante el contexto, todo pasa en él, por lo que tenemos que darle la importancia que se merece.
Esta aula pretende romper con los esquemas de la típica aula centrada en el profesor y su discurso magistral, en la que las mesas se ponen en filas y el aula es sólo para obtener conocimientos. Lo que me gustaría crear es un clima favorable de relaciones en el que cada uno se sienta libre de expresarse, de tener dudas sin sentirse avergonzado, en el que desarrollen al máximo sus capacidades tanto personales como educativas-profesionales. Para esta última es importante que se sepan manejar en red, no sólo para aprender en esta etapa, sino también para un futuro.
Mi aula tiene una guía que les acompaña en esta última parada:
Material creado por Ana L. Sáez Martínez. Bajo licencia CC-BY-SA

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